CENTRISTAS - EL CENTRO ESPAÑOL

La igualdad como base de convivencia y de vida Democratica y hacia una nueva transiccion.

viernes, agosto 18, 2006

EL FUEGO DESTRUYE PERO TAMBIEN UNE

El fuego destruye y el fuego crea. Eso es lo que cuenta la tradición, que atribuye a las llamas un poder de regeneración, de reinventar el mundo, que ha dado pie a mucha leyenda, mucha mitología y mucho cuento barato. Viendo las imágenes de Galicia, sobre todo esa estampa del satélite en la que se aprecian las largas columnas de humo como si fueran una panza de burro sobre Ourense, cuesta mucho pensar que el fuego pueda tener algo de positivo. Miles de gallegos pueden dar fe de lo contrario y durante a?os estarán pagando la factura de unos desalmados que aprovecharon el viento, la escasez de medios y la evidente falta de pericia de algunos gobernantes locales para convertir la Comunidad gallega en una barbacoa gigante.

Pero una lección positiva sí que se puede atisbar entre la humareda. Lo sucedido, la gran tragedia forestal, confirma que el Estado sirve para algo. Que debe seguir existiendo. Que está más vivo de lo que parece. En la Espa?a de las autonomías que aspiran a ser nación y en la Espa?a de las autonomías que imponen su idioma sobre el que ha sido común al Estado, ha tenido que venir Madrid a poner remedio. La Xunta, la misma que quiere trasladar a Galicia los modos soberanistas de Catalu?a, ha recabado el apoyo del Gobierno central ante la evidencia de que por sí sola era incapaz de hacer frente al mar de fuego. Emilio Pérez Touri?o, presidente gallego y socialista con varios dedos de frente, ha puesto cara de humildad, pero junto a él ha estado un Bloque Nacionalista que ha tenido que bajar la cabeza y tragarse el sapo de un despliegue militar en toda regla.

La experiencia ense?a que las desgracias unen a quienes, momentos antes de producirse, están divididos. La misma lección se está comprobando ahora. El fuego camina alocado sin distinguir si lo que arrasa es un bosque estatal, autonómico, nacional, local o regional. Hasta Canarias ha echado mano de su conocida solidaridad y una treintena de bomberos ha acudido a tierra extra?a, donde se habla lengua también extra?a, para sumarse a una causa común: o vamos todos de la mano o nos vamos todos al garete.

'Nunca mais', por tanto, al fuego, pero 'nunca mais' también a la sensación de que se puede caminar solo en un mundo donde las desgracias son globales y las soluciones, también.

Para que luego digan que el fuego sólo destruye...


Francisco Suárez Álamo
Las Palmas de Gran Canaria