El sistema escolar discrimina al padre nocustodio
Lo que creemos que ocurre en este caso de la comunicación con la escuela es que los centros escolares dan la información al alumno (por ejemplo, las notas) y luego esta información llega, por lo menos, a quien tiene la custodia, pero esta persona (y el alumno) pueden descuidarse de pasarla también al otro cónyuge, o bien no informarle expresamente.
Tanto si los padres están separados como si no, la escuela se conforma con la comunicación con uno sólo de ellos. Ésta es la norma que ha regido siempre. Pero antes no había tantos casos de separaciones y, sobre todo, de separaciones tan conflictivas.
Para solucionar el problema, hay 2 caminos:
1.- Que el cónyuge enterado, el que firma las notas, por ejemplo, tenga la obligación de informar al otro.
o bien
2.- Que la escuela sea avisada, en los casos de conflicto, de que informe por separado a ambos padres (y como lo ha de hacer, etc.).
Mientras no se decida quien ha de llevar a cabo el respeto de este derecho, "el uno por el otro, la casa sin barrer".
Por lo tanto, lo que se debería pedir concretamente es que se reglamentara quién y cómo ha de hacer efectivos estos derechos.
Los profesores no tienen obligación de saber, excepto que se les informe, los detalles legales de la custodia ni de la patria potestad. Simplemente, ellos saben que, en el caso de ser los alumnos menores, tienen el deber de dirigirse a alguien que la tenga, sea padre, madre o tutor.
Otra cosa sería que el padre, por ejemplo, fuera a hablar con el tutor y éste no le recibiera porque no es la madre, pues, en principio, el tutor ha de recibir a ambos indistintamente. Esto sí que lo ha de saber.
VIOLACIÓN SISTEMÁTICA DE DERECHOS:
Otra cosa, y esto sí que deberían saberlo los profesores y, sobre todo, las direcciones de los centros y la inspección, es que los derechos a la educación en el respeto a los derechos y libertades fundamentales y a la no discriminació n por razón de sexo deberían ser respetados en los centros.
Esto no se respeta y la educación de los jóvenes es, esencialmente, HEMBRISTA.
Ni los profesores, ni los padres ni las madres son muy sensibles a este hecho y, en el caso de enterarse, tampoco se atreven a decir ni a hacer nada, pues saben que la mayoría son hembristas, que los partidos lo son, y que, sobre todo, la administración lo es.
Podéis ver ejemplos de ello en el web http://edipo.info en el linc "Mapa del web", en la columna "EDUCACIÓN". Esto sí que debería ser denunciado. No es nada extraño que con una educación tan vergonzosa los jóvenes pasen de todo y se den a las drogas. Ni tampoco que la mayoría de los que mueren por ellas y por los accidentes, etc., sean chicos.
Tanto si los padres están separados como si no, la escuela se conforma con la comunicación con uno sólo de ellos. Ésta es la norma que ha regido siempre. Pero antes no había tantos casos de separaciones y, sobre todo, de separaciones tan conflictivas.
Para solucionar el problema, hay 2 caminos:
1.- Que el cónyuge enterado, el que firma las notas, por ejemplo, tenga la obligación de informar al otro.
o bien
2.- Que la escuela sea avisada, en los casos de conflicto, de que informe por separado a ambos padres (y como lo ha de hacer, etc.).
Mientras no se decida quien ha de llevar a cabo el respeto de este derecho, "el uno por el otro, la casa sin barrer".
Por lo tanto, lo que se debería pedir concretamente es que se reglamentara quién y cómo ha de hacer efectivos estos derechos.
Los profesores no tienen obligación de saber, excepto que se les informe, los detalles legales de la custodia ni de la patria potestad. Simplemente, ellos saben que, en el caso de ser los alumnos menores, tienen el deber de dirigirse a alguien que la tenga, sea padre, madre o tutor.
Otra cosa sería que el padre, por ejemplo, fuera a hablar con el tutor y éste no le recibiera porque no es la madre, pues, en principio, el tutor ha de recibir a ambos indistintamente. Esto sí que lo ha de saber.
VIOLACIÓN SISTEMÁTICA DE DERECHOS:
Otra cosa, y esto sí que deberían saberlo los profesores y, sobre todo, las direcciones de los centros y la inspección, es que los derechos a la educación en el respeto a los derechos y libertades fundamentales y a la no discriminació n por razón de sexo deberían ser respetados en los centros.
Esto no se respeta y la educación de los jóvenes es, esencialmente, HEMBRISTA.
Ni los profesores, ni los padres ni las madres son muy sensibles a este hecho y, en el caso de enterarse, tampoco se atreven a decir ni a hacer nada, pues saben que la mayoría son hembristas, que los partidos lo son, y que, sobre todo, la administración lo es.
Podéis ver ejemplos de ello en el web http://edipo.info en el linc "Mapa del web", en la columna "EDUCACIÓN". Esto sí que debería ser denunciado. No es nada extraño que con una educación tan vergonzosa los jóvenes pasen de todo y se den a las drogas. Ni tampoco que la mayoría de los que mueren por ellas y por los accidentes, etc., sean chicos.

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